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¿Deberías obligar a tu peque a dejar el chupete?

Publicado por wp_admin en 20 marzo, 2017
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Para nosotros, como papás y mamás que somos, hay una infinidad de cuestiones relacionadas con nuestros peques que, llegado el momento, nos atormentan.

 

Una de ellas es ¿cuándo es el momento de dejar el chupete a nuestro hijo? ¿espero a que quiera dejar de usarlo? ¿qué pasa si después de los 2 años sigue utilizándolo? ¿ha llegado la hora o espero un poco más? ¿qué consecuencias negativas puede tener para mi hijo?

 

Dejar es chupete no es tarea fácil para todos los niños

 

Sí, te entendemos, y es que por muy simple que parezca la cuestión la verdad es que hay toda una ciencia detrás de ello. Aún así, hoy vamos a tratar de darte unos consejos clave que te guiarán para que tu peque deje el chupete a su ritmo y con tu ayuda.

 

7 cosas que debes saber sobre este hábito

 

  1. No es un hábito tan perjudicial como nos han hecho creer

 

Cada niño se desarrolla de una manera diferente y, por lo tanto, también crece y madura de una forma distinta. Por regla general, llegará un momento en el que tu peque no querrá usar más el chupete, pero, debes estar atenta a sus hábitos con él. ¿Lo utiliza cada vez más? ¿sobretodo cuando está nervioso? ¿no puede dormirse sin él?

 

Cierto tipo de comportamientos, más allá de utilizar el chupete, nos indican que hay algún otro tipo de problema. Lo mejor es que acudamos a nuestros pediatra y nos dé las pautas necesarias.

 

  1. Cuidado con el crecimiento de los dientes

 

Recuerdo que cuando era pequeña mi madre me llevó al dentista y éste me dijo: “Como no dejes de usar el chupete te crecerán dientes de bruja”. En cuanto llegué a casa fui directa a la papelera a tirarlo y nunca más quise saber de él.

 

Hoy en día he entendido que el dentista se refería a que mis dientes podrían crecer descolocados y es que es una de las consecuencias cuando el uso del chupete se prolonga a más de 3 años ¡tengamos cuidadín!

 

  1. El viejo truco del sabor

 

Llegará el momento en el que, tarde o temprano, tengamos que quitar el chupete a nuestro hijo. Una técnica ancestral es la de impregnarlo de algún sabor que sepamos que no le va a gustar. Quizás tu peque tendrá algunos días de pequeños berrinches pero enseguida se le pasará.

 

  1. El hada de los chupetes

 

¿A quién no le gusta una historia de magia? A mayores y pequeños y más aún cuando creemos que son realidad (al igual que les pasa a nuestros hijos con los Reyes Magos, Papá Noel y el Ratoncito Pérez).

 

En algunos países se han inventado al hada de los chupetes, a la cual, cierto día por la noche, hay que dejarle el chupete para que se lo lleve y a cambio nos deje un regalito.

 

No encontramos manera más tierna y bonita de ayudar a nuestro hijo a que deje de usar el chupete.

 

  1. No usar una cadena de chupete

 

Si lo que tratamos es de que nuestro hijo vaya queriendo deshacerse poco a poco de su chupete lo peor que podemos hacer es que lo lleve siempre colgado en la ropa. Cuando se acerque el momento de empezar con el proceso de abandono del “tete” será mejor que no utilicemos esas cadenas.

 

  1. Comprensión 24/7

 

Este proceso puede ser algo tedioso en algunas ocasiones pero debemos pensar que nuestro hijo es un niño y necesita comprensión y ayuda en todo momento para poder hacer frente a este gran cambio en su vida. Debemos premiarle en modo de halagos, besos y abrazos cada vez que no haya usado el chupete.

 

Por el contrario, si sigue en sus trece y no quiere dejar de utilizarlo no por eso debemos enfadarnos y/o regañarle. Ante todo comprensión, pues no queremos crear en él un sentimiento negativo sobre el proceso.

 

  1. Siempre a la búsqueda del mejor momento

 

Recuerda que, al igual que te explicamos en este post sobre la retirada del pañal, siempre debes de buscar el mejor momento para establecer nuevas rutinas en tu pequeñajo o pequeñaja.

 

Intenta evitar situaciones de estrés, vuelta a la guarde o incluso mudanza de casa. Lo mejor es que sea en verano, en un ambiente relajado sin que se encuentre con malestar o enfermo.

 

Y cómo verás no te hemos descubierto el fuego, seguramente algunas cosas ya las sabías y otras, muy sencillas, te las hemos contado nosotros. Ahora lo único que falta es que las pongas en práctica y nos cuentes en comentarios cómo te ha ido.

 

Recuerda que lo mejor que puedes hacer es acudir a tu pediatra para llevar a cabo este proceso en caso de que se complique. Aún así estamos deseando leer todas tus experiencias.

 

Y colorín colorado… este cuento se ha acabado…

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